lunes, 12 de noviembre de 2007

Zelig






El síndrome de Zelig


en un simposio académico produjo


una distorsión en la fuerza.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¡El adalid del humor de nuevo entre nosotros!

¡Con chistes aún más chispeantes!

¡Y nuevas secciones!

¡Vamos, señora, no deje pasar la oportunidad!

laura dijo...

No se preocupe, no dejaremos pasar la oportunidad.
Por cierto, siendo el pregonero y con ese uso abusivo de los signos de admiración, podía usted vender tres pares de calcetines a cinco euros y seguro que se los quitan de las manos.

Anónimo dijo...

Iba a añadir "¡que me los quitan de las manos!" o "¡todo en oferta y a precio de saldo!", que es lo que dice un señor que pasa todas las mañanas por debajo de mi casa de la playa, pero al final he preferido omitirlo por prudencia.