viernes, 30 de noviembre de 2007
Luz que agoniza
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Temas 2

Pero si salimos de España, nos encontramos con referencias no precisamente benévolas con España. El cine de habla inglesa no es dado a recordar nuestras gloriosas gestas, sino que prefiere los esporádicos fracasos de ese periodo, haciéndolos aún más sonoros. Está ahora en los cines “Elizabeth. La edad de oro”, en la que España y su rey, con el episodio de la Armada Invencible, quedan ridiculizados (lamentable es que encima un español se haya prestado a interpretar para esta humillación). No es cosa nueva, ya Errol Flynn hundía a toda la flota española con sus cabriolas en el clásico “El halcón del mar”.
Además, como la leyenda negra nos la creemos, y encima nos gusta, elegimos hacer películas ambientadas en los momentos llamados de decadencia. He ahí la reciente “Alatriste”, con buen vestuario y fotografía, pero con un guión de cortar y pegar, lleno de anacronismos ideológicos, reflejo de los prejuicios del autor de la novela. Se repite, como tantas veces en nuestro tiempo, el dicho de Einstein sobre la perfección de medios y la confusión de fines.
Seguiré, me temo, lamentando que no se hagan buenas y fieles películas sobre Pavía –algo parecido explora, en plan muermo, Ermano Olmi en “El oficio de las armas”-, San Quintín, Lepanto o Mühlberg; y las hazañas de Cortés, Pizarro, Elcano o Balboa en América merecen ser llevadas al cine con dignidad, y no como la historia de locura de “Aguirre o la cólera de Dios”. Me quedaré con las ganas, porque todo esto es políticamente incorrecto, pero mira qué bien lo hacen los ingleses con “Master and commander”, por ejemplo. Ah, que la hicieron australianos. Pues que se encarguen ellos (Mel Gibson, espero que leas este blog).
lunes, 26 de noviembre de 2007
Ariane

Y el amor, en París esta vez, lo inunda todo, con la pose de romanticismo extremo, de la que nos reímos, la analítica del detective, la hedonista del millonario calavera, y nuevamente la romántica, que en su insistencia derriba las demás, o no, que con Wilder nunca se sabe de bien, porque todo confluye en el mismo mar, y se mezcla.
Hay muchos besos en esta película, sobre todo en la presentación, y son en sí mismos un canto a la vida, a su prolongación mediante la creatividad del amor. Wilder amaba de veras la vida, fue creador de obras, como se suele decir, imperecederas. Y eso que, como dijo en otra, nadie es perfecto. O precisamente por eso.
viernes, 23 de noviembre de 2007
Temas 1

Soy devoto de los Episodios Nacionales, de Galdós (ver perfil), muy en especial de su primera serie, donde aparece un héroe ideal, Gabriel de Araceli, a quien le ocurren todo tipo de aventuras. Cuando, siendo un imberbe, leía sus peripecias, no dejaba de imaginar lo que sería una película que recogiese esas hazañas y esa época. Hay varias películas «napoleónicas» de calidad, desde el «Napoleón» de Abel Gance, hasta la «Guerra y paz» de Sergei Bondarchuk (es mejor que la americana, a pesar de Audrey Hepburn), pasando por la estupenda «Los duelistas», del mejor Ridley Scott. Pero sobre Napoleón en España, tengo mejores recuerdos de la «Agustina de Aragón» de Juan de Orduña –con todos sus defectos– que de la reciente «Los fantasmas de Goya», de un decepcionante Milos Forman, que aprovecho para criticar aquí azuzado por Don Ángel: película deslavazada, con doblaje espantoso, acción cutre y actores desnortados, en la que la única salvable, Natalie Portman, aparece deforme e ida durante la mitad de la película. Por supuesto, el reflejo de la Historia es pura coincidencia.
Para esto, que sigan haciendo películas sobre la Guerra Civil, en la que no cabe más sorpresa que la de averiguar cómo de malo será el fascista de turno (o viceversa).
jueves, 22 de noviembre de 2007
Nombres

Viene esto a propósito de la insana moda de algunos actores de hoy de mantener su nombre original, para perplejidad de los cinéfagos como yo. Por ejemplo, el siempre alelado Jake Gyllenhaal –y su nada candorosa hermana Maggie–, el sueco ya afincado en Hollywood Stellan Skarsgard –el de la horrorosa “Los fantasmas de Goya” y otras más apreciables–, el prestigiado Liev Schreiber, o la cargante Renée Zellweger. ¿A dónde van con esos nombres? Desde luego, no esperarán que escriba mucho de ellos, como de ningún otro que tenga que buscar en google para no dejarme letras en el tintero.
A propósito de letras. Otros a un nombre sencillo y vulgaris le añaden alguna. Jamie Foxx. Ya podía haber llegado a la triple equis, si lo que quería era alejarse del auténtico, Eric Bishop, de resonancias eclesiásticas. Claro que esto no es nuevo, ya lo hizo el bueno de Minelli, don Vincente. Por cierto, que su suicida esposa, Judy Garland, se llamaba en realidad Frances Gumm.
Con lo práctico que es llamarse Robert de Niro o Al Pacino, fácil de decir y de recordar. Esos chicos seguro que llegan lejos, ya lo veréis.
Pero que nadie me toque a Forest Whitaker, que ese es de los Whitaker de toda la vida.
martes, 20 de noviembre de 2007
Un final made in Hollywood

Ponen una peli de Woody Allen en la tele, una de las últimas, que no he visto. Parece que es de las graciosas, un aliciente más, porque hoy no tengo ganas de deprimirme. Preparo la circunstancia cinematográfica como mandan los cánones más tradicionales: carne de membrillo, un puñado de nueces y el brasero. Listo.
La cosa tiene su gracia. Un director oscarizado en declive (absoluto) tiene la oportunidad de dirigir una producción costosa. Si el mismo Woody no fuera un autor prestigioso no nos lo creeríamos, de patético que resulta el personaje. Para colmo, el día de inicio del rodaje pierde la visión, ceguera psicosomática (como le espeta su hijo punky, "a ti no te puede pasar algo que sea de verdad"). El nudo de la historia y su gracia reside pues en la imposible dirección de la película por un invidente.
El nudo de mi entrada y su desgracia es la no menos imposible misión de escribir sobre esto habiéndome quedado dormido a la mitad. ¿O he podido hacerlo?
viernes, 16 de noviembre de 2007
Héroes

jueves, 15 de noviembre de 2007
El hombre tranquilo

martes, 13 de noviembre de 2007
Stardust
