miércoles, 22 de noviembre de 2006

Iniciativa otoñal


En este otoño no del todo frío y no del todo desabrido, se me ocurre pasar de ser navegador a ser navegable. Que a nadie se le escapen los escollos que pueda ocultar la singladura, no soy fácil. Tampoco dócil, aunque algunos lo piensen. Y digo esto porque la definición negativa siempre es la más cómoda, no arriesgo nada con ella.
El riesgo está hoy en ser políticamente incorrecto, y que de eso no quepa duda aquí. Ignoro lo que durará la aventura; pero está claro que el mar sigue ahí, aunque calle. Y al lobo se le supone siempre, aunque sólo a veces lo soliviante la luna.

2 comentarios:

Ángel dijo...

Capitán Aubrey, no temas por la suerte de tu nueva singladura, que por algo te llaman "el afortunado". Procura, no obstante, excluir a Jonás de tu tripulación. No nos gustaría acabar al otro lado del mundo.

Tu amigo,
Dr. Maturin

Sinretorno dijo...

Bienvenido al mundo de la bitácora, te sorprenderás de lo que pasa. Abrazo