miércoles, 29 de noviembre de 2006

Abstracciones


Me gusta Kandinsky, lo cual no quiere decir que lo comprenda, lo que a su vez no significa que no me diga algo, aunque esto no implique que esté en lo cierto, pese a que todo lo anterior, y el propio Kandinsky, sean verdad.
De vez en cuando lo que mejor nos representa es un montón de garabatos. Más aún: la mayoría de las veces no podría trazar una imagen perfecta y bien definida de mí mismo. Apenas acertaría a esbozar unas líneas curvas y rectas, casi siempre con límites inciertos, como a medio hacer, aunque con puntuales notas de color. Quizá el mundo exterior sea más fácil de representar que uno mismo, y será por eso que los abstractos prefieren mirar hacia dentro, a lo difícil. ¿O será más sencillo hacer cuatro garabatos con un presunto sentido profundo? Puede que yo sea simple entonces, o al contrario, muy complejo. Lo cierto es que me reconozco en Kandinsky. Y eso que lo más seguro es que no pensara en mí cuando pintaba. Cosas de lo abstracto.

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